miércoles, 5 de enero de 2011

El rosario de la aurora (y de la noche)

Autor: Giovanna Pollarolo.

El rosario de la aurora (y de la noche)

Para no pensar rezo un
avemaría tras otra
cada Dios te salve deja un resquicio
y te apareces
una mañana cuando desperté y me mirabas
por la carretera Lima-Tacna, en medio de la neblina
tú, manejando; yo, a tu lado;
cuando me pediste que acompañara tu tristeza
de peña en peña,
y Eloísa Angulo nos dedicó una canción:
me llevaste a Cieneguilla y nos besamos
como cuando nos amábamos;
tú y yo por las calles de Buenos Aires
una tarde en París
María eres llena de gracia
y aparece una muchacha a la que amas
no me quieres mirar más
tu y ella, la besas, la llamas, la persigues
el Señor es contigo
repito la oración
no quiero pensar
bendita eres entre todas las mujeres
no es el primer insomnio
no es la primera vez que rezo
para olvidar
bendito es el fruto de tu vientre
Jesús
quiero creer que la historia se repetirá
una vez más
que mañana o pasado. Amén.
Y otra vez tus palabras amargas
acabemos, acabemos
nunca retoñamos, corazón. Hemos regado
hasta el cansancio
mira afuera, aprende, sueña, ama como yo.
DIOS TE SALVE MARÍA
bórralo de mi vida
como si no hubiera existido
llena eres de gracias
guíame donde una bruja experta en amores
el Señor es contigo
que mi Señor vuelva a mí,
hechizado.

Yo recuerdo grandes catedrales y un Rosario. Era la capital del Estado de México, Toluca, con sus grandes castillos religiosos, sus bóvedas y campanarios, sus grandes cuadros, candelabros, altares y santísimos. Yo recé un Rosario. Lo recé con devoción, y a cada Dios te Salve, o en cada Santa María llena eres de gracia, mis lágrimas escurrían. Una por mi abuela, otra por mi esposo. Una por mi abuela, otra por mi esposo. Dios te salve María y lo veía sobre la arena, buscando espinas enterradas en otros pies, tomando otras manos, llena eres de gracia y ella en la hamaca, tú meciéndola, el señor es contigo y estoy otra vez, esperando el viento en mi velero...
Lejos ya estaba de él, lejos hace mucho tiempo y viajaba para estar aún más lejos, allá, en un desierto rodeado por mar, pero las imagenes, sus imágenes estaban siempre ahí.
i abuela ya era una cosa etérea difícil de capturar...

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