martes, 4 de enero de 2011

No es mentira. Miles de mirlos de alas rojas cayeron del cielo muertos o fueron muriendo en su caída...
Peces numerosos flotaron muertos en el río...
Es una extraña manera de comenzar el año, apenas satisfactorio para los pesimistas, para los catastrofistas. Para mí no, para mí, todas mis aves colapsaron en otros años y ahora deseosas de emprender el vuelo, ejercitan sus alas, como mis amazonias antes de abandonar la jaula.

No hay comentarios:

Publicar un comentario