Tenía que hablar de eso:
Una brasa viva,
ondulante
-Era el caldero-
Yo sólo arrojo piedras,
amenazo con sismos,
la montaña ya lanza
sus escupitajos pétreos,
terremotos,
olas de vapor que ayuhentan nubes
Las raíces del maíz
recién sembrado
-en sus faldas retiemblan-
El tiempero reza,
ofrenda por calma,
y derrite todo el hielo.
La blancura de la compañera
se vuelve agua.
Deja de ser sal mujer,
su cuerpo
Iztak-ciuatl
Mujer blanca/sal
El tiempero le calma,
pero el monte vocifera
-pide más Costumbre-
hace honor a su nombre
Popoka-humo, tepetl-cerro
Popocatepetl vuelve a ser
el cerro humo
el cerro del humo...
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